Un precio no es un número, es una pila. Abajo está el producto. Encima se montan el IVA, el margen del comercio, el sobreprecio de marca, los costes de importación — y casi todo eso pasa invisible por la caja. Yumo Yumo lee el recibo, desmonta esa pila y convierte lo que va por encima del producto en un token. Quédatelo, conviértelo, véndelo en DeFi.
En las otras apps el cuento es éste: una marca paga, a ti te caen puntos, los datos se van con la plataforma. Tú eras el producto.
Yumo Yumo le da la vuelta. Aquí tú eres el testigo. El recibo deja de ser un cupón y se convierte en un precio abierto en sus capas reales: producto, IVA, comercio, marca.
Lo que se apila sobre el producto es el coste oculto. Lo sacamos a la vista, lo probamos y acuñamos un token que carga con su peso.
Ese token es tuyo. Guárdalo, conviértelo, véndelo en DeFi. La recompensa ya no es un cupón — es un activo que va contigo.
Ayudamos a la gente a recuperar el control sobre cuánto pagan realmente.